Los niños son, por naturaleza, curiosos. Les encanta experimentar y crear.

La ciencia ofrece magníficas herramientas para que los más pequeños descubran, jugando, resultados desconocidos y dados a través de la realización de experimentos de química para niños.

Aseguran los expertos que la manera de pensar de los niños es muy similar a la de un científico. Los niños generan una idea, un fin al que llegar, y tratan de lograrlo mediante ensayos de prueba y error.

Esta inquietud natural puede ser satisfecha de forma divertida y sin la necesidad de emplear materiales difíciles de conseguir o costosos. Con muy poco esfuerzo, en nuestra propia casa en las aulas se puede crear un laboratorio en el que los niños puedan practicar experimentos de química, sencillos y entretenidos. A continuación os ofrecemos dos divertidas ideas:

  • El volcán submarino: llena un frasco de cristal pequeño con agua caliente y colorante rojo. Tapa el frasco y haz un pequeño agujero en el centro de la tapa. A continuación introduce el frasco pequeño dentro de un frasco más grande lleno de agua fría. Podrás observar cómo un hilo de agua de color rojo comienza a salir por el orificio y a flotar en dirección ascendente en el agua del frasco grande hasta llegar a la superficie. Con este experimento para niños, los más pequeños podrían comprobar cómo se produce la conocida en ciencia como ‘convección’ y que se da cuando un fluido transmite calor a otro. El agua caliente es menos denso y por eso asciende a la superficie del agua fría.
  • Las bolitas saltarinas: para realizar este experimento para niños, tan sólo harán falta unas cuantas bolitas de naftalina que deberás colocar junto con unas cucharadas de bicarbonato en el fondo de un recipiente grande de cristal. Llena tres cuartas partes del recipiente con agua. Después comienza a añadir con cuidado pequeños chorros de vinagre dentro del recipiente. La reacción provocará la efervescencia del bicarbonato, el cual generará burbujas en el agua y moverá las bolitas de naftalina, haciéndolas saltar.

Es importante que a través de estos experimentos para niños, los más pequeños de la casa entiendan las reacciones que se producen. Se trata de un método de enseñanza perfecto para estimular su capacidad cognitiva y sus ganas de saber. A través del juego, podrán comprobar con sus propios ojos cómo diferentes materiales y su composición generan reacciones químicas que provocan un resultado sorprendente.